El término y el IUL resuelven necesidades diferentes. Uno es protección pura y económica para una etapa de la vida; el otro es cobertura permanente que también acumula un activo.
Vida a término: simple y asequible
El término te cubre por un período fijo (p. ej., 10–30 años) con una prima baja y paga un beneficio si falleces durante ese plazo. No acumula valor en efectivo y termina cuando termina el plazo.
IUL: permanente, con valor en efectivo
Un IUL nunca expira (si está financiado), acumula valor en efectivo con un piso del 0% y ofrece acceso con ventajas fiscales a ese valor. Cuesta más porque hace más.
Muchos usan ambos
Un enfoque común: una póliza grande a término para necesidades temporales (reemplazo de ingresos mientras crías hijos o pagas una hipoteca) más un IUL más pequeño para cobertura permanente y crecimiento del valor en efectivo. La combinación correcta es una cuestión de idoneidad.
¿Es más barato el término o el IUL? +
El término es mucho más barato por dólar de beneficio porque es temporal y no acumula valor. Un IUL cuesta más porque es permanente y acumula valor en efectivo.
¿Puedo convertir el término en un IUL? +
Muchas pólizas a término incluyen una opción de conversión a una póliza permanente sin un nuevo examen médico. Revisa los términos y plazos de conversión de tu póliza.
¿Debo comprar término e invertir la diferencia? +
Es una estrategia válida. Un IUL ofrece algo que una cuenta de inversión no — un piso del 0% y acceso con ventajas fiscales — así que la mejor opción depende de tus metas.